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| Alfredo Fernández G.: Ampliación de superficie de reserva de biósfera |
Ocurre que la reserva de biosfera es un concepto que involucra una actitud de ciertas conductas en cuanto a desarrollar actividades que propendan a mantener la biosfera, pero no significa un crecimiento físico o de superficie de la reserva. Traigo el tema a colación porque se manifestaron algunas aprensiones respecto al mismo. Si llegara a haber un aumento del área territorial del parque, todos pasaríamos a ser parte del área protegida. Sobre el particular es importante entender qué significa “reserva de biosfera” según la Unesco, que es la Organización de las Naciones Unidas para la educación, la ciencia y la cultura: corresponde a una denominación internacional del programa “El Hombre y la Biosfera” a un área protegida, por su importancia mundial para la conservación y el desarrollo sustentable. Las condiciones de la zona para ser designada reserva de biosfera se regulan por que debe contener un mosaico de ecosistemas representativos de regiones biogeográficas importantes; comprender una serie progresivas de formas de intervención humana; tener importancia para la conservación de la diversidad biológica; ofrecer posibilidades de ensayar y demostrar métodos de desarrollo sostenible a escala regional; cumplir funciones de conservación, desarrollo e investigación y facilitar la integración y participación de una diversa gama de actores: servicios públicos, comunidades locales, científicos u organismos no gubernamentales. Cuando se habla de ampliación de la reserva de biosfera corresponde al compromiso de los entes y personas involucrados en el tema, a desarrollar actividades que amplíen las conductas que se tienen al interior de la superficie que es ya reserva de la biosfera; es decir conductas y actitudes de conservacionismo y protección de los ecosistemas, pero al mismo tiempo permitir el desarrollo de actividades productivas sustentables y donde convivan las especies de la fauna salvaje como la doméstica, es decir, involucra a la población animal en su conjunto. Lógicamente aquí surge una polémica por cuanto los predios vecinos del parque nacional, donde se establece una llamada zona de tampón o amortiguación, debieran llevar a cabo actividades de manejo de la vegetación, tierras de cultivo, bosques o pesca, con el fin de mejorar la producción a la vez que se conservan los procesos naturales y la diversidad biológica y donde también es posible realizar actividades de recuperación de áreas degradadas y de recreación, turismo y educación. Hasta aquí todo bien, pero la duda que surge por parte de los ganaderos vecinos a la superficie protegida es ¿de qué manera se garantiza que exista un equilibrio en el consumo de praderas entre los animales domésticos y los que corresponden a la fauna protegida y cuánto es el nivel de daño que pueden provocar especies, como el puma, por ejemplo? Hay aprensiones legítimas sobre la población excesiva de algunas especies, como el guanaco y el puma y también sobre el equilibrio de sustentabilidad. La zona de transición de la propuesta de expansión de la reserva de biosfera es la más extensa y ella es la que corresponde al actual entorno del parque y donde se localizan los asentamientos humanos y se pueden desarrollar a diversas actividades agrícolas, ganaderas, forestales y de aprovechamiento de la fauna y flora. En concreto es una ampliación de superficie para la práctica de conductas conservacionistas, de protección y de sustentabilidad de las especies protegidas como de aquellas que corresponden al sector productivo, pero no expansión territorial o física del parque. Las zonas de amortiguación o intermedia y la de transición, que abarca hasta Puerto Natales, corresponde a superficies de propiedad privada o comunitaria y se incluyen en el concepto de reserva de biosfera en la medida que participen de las condiciones fijadas por la UNESCO para ser considerada con esa certificación. Es un tema no menor y por eso se estableció en la reunión informativa que se hizo en Cerro Castillo, recientemente, que debe analizarse con detención y en forma acabada, por lo menos durante un año, para consensuar alguna propuesta definitiva. Cabe señalar que la denominación de “reserva de biosfera” constituye un sello de identidad a nivel mundial que ayuda al interés de la comunidad internacional por esta zona. En tal sentido, no debe perderse su norte, para que se mantenga ese interés por el sur del sur. |





