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| Desde mi balcón natalino: "Qué culpa tiene el Erizo" |
Cuando vamos saliendo de Puerto Natales, mi compañero de viaje me comenta… ¡Te das cuenta, que siempre sobre Natales hay una nube negra!. Efectivamente, el lunes a media mañana se erigía sobre la ciudad, una nube de esas que los meteorólogos llaman “de formación vertical”. El cúmulus emergía desde los pies del cordón montañoso que nos enmarca como ciudad. Mientras seguíamos el viaje a Punta Arenas, no pude dejar de pensar en nuestros pescadores artesanales y los presagios de la nube negra.
Los he visto presurosos, estas dos últimas semanas, en los preparativos para partir a la zona de pesca. Todos comentaban, que pese al bajo precio del dólar, los precios del erizo se vislumbraban buenos. Ello porque al parecer los japoneses, estaban saliendo lentamente del torbellino de una economía a muy mal traer por la crisis económica mundial. “En Japón están esperando nuestros erizos”, comentaba la gente de mar.
Las cuentas optimistas para nuestros pescadores artesanales se derrumbaron junto con los edificios de Miyagi, Sendai y Fukushima. Pero no todo está perdido. Converso con quien sabe mucho de erizos en Magallanes y su versión luego de conversar con sus representados es apocalíptica. Estos productos al llegar a Japón llegan a los puertos de Tokio y Yokohama, felizmente sin grandes daños. Los problemas comienzan al proyectar cómo se reorganizará la economía nipona luego de este castigo natural. A raíz de las dificultades de las centrales nucleares que entregan electricidad ( en Japón hay cincuenta reactores nucleares en función), unido a la emergencia del tsunami y terremoto en todo el país, ha habido un largo corte de electricidad. Ello ha dañado seriamente la cadena de frio, conformada por grandes instalaciones de frigoríficos, donde ingresan los productos alimenticios de todo el mundo, entre ellos nuestros erizos natalinos. Estos son los efectos reales del terremoto y tsunami japoneses en nuestra región. Es lo que perjudica a nuestra gente. Es lo tangible. Debiera ser política de estado y preocupación de los gobernantes; qué hacer con nuestros pescadores, ante la llegada de este nuevo latigazo a la economía regional. Los preparativos para atajar olas gigantes inexistentes, el éxodo hacia el cerro, el mapa chanta de las zonas sumergibles en Punta Arenas, son temas para la preocupación y catarsis de vidas mínimas. Alimento para comportamientos histeroides. Mientras el esfuerzo de muchos natalinos por extraer erizos de peligrosas y heladas aguas, sí, debiera estar en las preocupaciones gubernamentales. |





